miércoles, 14 de septiembre de 2016

Carta para mi misma

Querida Loli;
 No pierdas ni la paciencia ni la fe en tus creencias no has venido aquí para despertar a nadie y mucho menos al mundo entero. Si tus ojos se han abierto, si has dejado de dormir el sueño que te ataba al sistema, es para ver mejor aquello que otros no ven, abre tus brazos a la vida con la seguridad de que cuando esta de aquí se acabe habrá otra mejor esperando. Perdona, permite, olvida, ama a todos por igual sin condiciones ni exigencias, esos que no te comprenden son tus maestros, esos que te odian son tus retos, esos que te envidian son tus pasos hacia la paz interior, respira la vida como un regalo divino, siente la fuerza de tu pensamiento más profundo cuando estés cansada y el te dará una nueva imagen para un hoy mejor. Expande tus ansias de paz y de amor, expande todo lo que puedas, no importa si no te comprenden, si parece que nadie te escucha, siempre hay algo que quedará en el alma de quien te oiga, te vea y te conozca, sigue sembrando con buenos pensamientos a todo aquel que se te acerque, al final siempre hay alguna simiente que ha prendido en alguien y eso es valioso, eso es divino. Ahora cuando veas algun escrito de los miles que circulan con esas palabras que antes tanto te molestaban, bendice, sin rebeldía, el contraste esta servido y reconocerlo es avanzar dos pasos. Has sufrido, has amado y también has reído y odiado, sigue amando y riendo, deja que tu soledad sea abundante en sabiduría adquirida con lagrimas de otras épocas y risas actuales. Ayuda a quien lo necesite, sin condiciones y olvídalo, cuando todo te parezca oscuro y feo, cuando la soledad te pese y tus fuerzas fallen, mira hacia atrás, fíjate en lo que eras y en lo que te has convertido, así sabrás que vale la pena seguir el camino de la consciencia plena con los ojos abiertos y las manos tendidas para quien lo necesite.
Àmate, ama, sin reservas, llena tu espacio vital con esas ganas locas de contagiar la felicidad a todos los que te rodean. Se tu misma siempre, siempre, te amo