viernes, 26 de agosto de 2016

La impotencia frente al despotismo español

Ayer cortaron los cables que sujetan el panel de prohibido el paso en mi calle, hoy por la mañana lo habían arreglado, no sabemos quién lo hizo...Hay una forma de vivir para cierta gente que hace subir mi sensación de impotencia, el despotismo, la falta de valores en la gente común, esa misma gente que pretende y se queja de que este país va mal, hoy me siento furiosa, tanto que me gustaría repartir unas cuantas patadas a unas cuantas espinillas y otros tantos traseros. Me cuesta creer que la gente no quiera cambiar, hoy lo creo con fuerza, la gente no quiere cambiar, no quiere ser responsable, ni siquiera se lo preguntan. Echan basura a la calle, no recogen las cacas de sus perros, dejan la basura en el suelo en vez de en el contenedor, entran por mi calle en dirección contraria para aparcar y ni siquiera ven las señales de tráfico, las respuestas varían según quien es, desde mirar y alzar los hombros en señal de me importa un bledo, hasta mandarte a tomar por el culo, esa es la gente de la España profunda, profundamente perdida en su falta de educación, principios y humanidad. Hay una vecina que siempre entra en dirección contraria para aparcar, otros muchos vecinos no cierran las puertas de la entrada al edificio, no se puede dormir la siesta a menos que cierres todo y te pongas tapones en los oídos, y este es el reflejo, el ejemplo de todas esas personas que van a votar, ni son incapaces de respetar sus propias viviendas, sus vidas y no tienen ni idea de civismo, educación y respeto, esto es Andalucía señores, pero no creo que en el resto del país sea muy diferente. Estoy tan decepcionada de mis compatriotas...que hasta lo escribo, aquí no hay cambios, aquí solo hay quejas, pretensiones y abusos de confianza, este es un sitio hermoso, donde la gente respetuosa, civilizada y educada las pasa canutas¡¡¡
He puesto unos zapatos sin piés...a buen entendedor...