lunes, 18 de julio de 2016

Por un mundo mejor

Seguramente muchos se preguntaran el porque defiendo tanto a los animales y tan poco a las personas, aclaracion, tambien defiendo a las personas desde un cierto punto de vista, siempre teniendo en cuenta que no todos quieren ser defendidos, ayudados o socorridos. Cuando entendamos que los animales no son enemigos, ni juguetes, ni trozos de carne a los que pegar y maltratar por puro placer, cuando todo esto se comprenda será por qué finalmente admitimos que dichos animales tienen al igual que los humanos sentimientos, todo ser viviente tiene sentimientos, sufren y lloran, se enferman y mueren, incluso las plantas sufren cuando les falta el agua y la luz o el aire. Es una realidad, el hecho de que las personas que maltratan son incapaces de amar en el verdadero sentido de la palabra, ni a los animales, ni a las personas, es más no se aman a ellos mismos, no es necesario amar a los animales, simplemente respetar su derecho a vivir en su hábitat sin causarles daño alguno. Sinceramente yo cuando conozco a alguien lo primero que le pregunto es si es cazador, si le gusta la tauromaquia, las carreras de galgos y unas cuantas cosas más, si me dicen que si, los saludo me doy la vuelta y desaparezco, no pierdo ni tiempo ni energía en explicaciones, juicios y condenas, no es mi batalla es la suya, se, y lo se seguro, que todo se paga en esta vida, del mismo modo que también se reciben las recompensas. Y quien no sabe lo que es la ternura de un animal leal, humilde y bueno como son los perros, los caballos y unos cuantos animales más, no sabe lo que se pierde y tampoco es algo que se pueda explicar. Hay una ley Universal que como todas está
activa lo creas o no, lo sepas o no, es la ley del retorno con los porcientos de interés, es decir más tarda en llegar y más intereses pagas, algo así como los créditos bancarios. Lógicamente mucha gente cuando digo esto piensan que son paparruchadas o supersticiones, y esque yo seré lo que sea pero desde luego supersticiosa no. En un post comente el daño que hacen las películas de violencia y guerras, alguien me comentó que eran cosas de la vida sin importancia, tiene mucha importancia y si no a los hecho mundiales me remito. El hombre o mujer, al sentirse frustrado, amenazado, inseguro, crea una serie de conflictos internos que desembocan en crueldad y falta de empatía hacia los demás, esto lo puede llevar a cometer actos muy crueles ya sea primero con los animales y luego con las personas, con el fin de sentirse más fuerte, dominante y tener el poder sobre la vida y la muerte de otros seres vivos, la falta de fe en si mismos, de amor y de humildad, puede dar como resultado personas realmente crueles y sin miedo a las consecuencias de sus actos. Todo empieza con un sentimiento muy pequeño que va creciendo a la vez que el odio. Así va el mundo, y la única manera de cambiar a mejor es educar a los niños con ternura y amor, no con castigos y palos, con la verdad y no con mentiras y chantajes, solo los niños de hoy pueden hacer de este mundo algo mucho mejor y para ello es necesario enseñarles a respetar la vida por medio de la naturaleza y los animales, los valores de la verdad que liberan el cuerpo y la mente, la humildad para corregir los errores, y el amor para perdonar y respetar a los otros, todo esto es tarea nuestra, la de educar a los niños para una vida digna, no para competir por ser el primero, una vida plena, no de lujos y vicios si no de empatía y comprensión, una vida larga, no con enfermedades y muertes, solo con sentimientos de agradecimiento por poder seguir el camino hasta donde llegue dejando una huella de amor incondicional a todos los seres vivos, esta es una bonita forma de encauzar a nuestros hijos para que ellos sean capaces de hacer lo que nosotros no hemos sabido, un mundo mejor.