miércoles, 22 de junio de 2016

Hablemos otra vez del pensamiento

He visto reportajes horribles que sobrepasan todas las expectativas de horror en cuanto a la humanidad, lo peor es que son de ahora, esos horrores están pasando en cualquier parte del mundo continuamente sin que nadie pueda pararlos, ni tan siquiera por un momento. Todos los hemos visto, y ahora seguramente te preguntaras, ¿Y eso que tiene que ver con el pensamiento?. Mucho, no, mucho no, todo.
Nuestros pensamientos, el tuyo, el mío y ese de aquel que vive a miles de kilometros de aqui, estan enlazados, conectados, forman una corriente de energía imparable, no se pueden desenchufar como el cable de la tele o del ordenador, los pensamientos siempre están activos, para bien o para mal es una energía que afecta a todo el planeta, plantas, océanos, animales, volcanes, y lógicamente a las personas. Cuando tenemos ideas o pensamientos negativos estos se refuerzan cada vez con la misma energía, es decir con los pensamientos de otras personas creando así una fuente de energía negativa activada no solo alrededor nuestro, si no que va más allá de lo que podamos imaginar, con los pensamientos de rabia construimos toda clase de agravios a nivel mundial, con los pensamientos de venganza ayudamos a comenzar las guerras, con los pensamientos de frustración y menosprecio, ayudamos al fanatismo, y así hasta el infinito. Un mal pensamiento, es el principio del final de algo en algun sitio, esto sucede por la energía que ponemos en él, al igual que es dañino par nuestra salud a menos que sea ocasional. Ahora puedes o no creer lo que te digo, tambien puedes probar simplemente el efecto y la causa de tus pésimos pensamientos observando cómo te sientes cuando los tienes, sinceramente cuando piensas que el mundo es una mierda, que nadie te entiende o quiere, y que todos son peores que tu y tienen más suerte, no es un pésimo pensamiento, es solo un pensamiento negativo, pero tu te siente realmente mal, ¿Si o si ?. Entonces comienza poco a poco, observa, escucha y ve cómo te sientes cada vez que piensas mal de alguien, de algo e incluso de ti mismo. Tu energía no es la misma, y ¡ oh si ! los pensamientos de odio parecen darte un buen golpe de energía, y así es, solo que es negativa, no solo atraes más odio, es que tu vida se convertira en una fuente emanando odio y malestar. Somos responsables de la mayor parte de los acontecimientos que tanto nos horrorizan, y lo somos por el solo hecho de pensar con demasiada fuerza y frecuencia en cosas muy negativas, o muy malas, como las quieras llamar. El pensamiento debe de ser algo a nuestro servicio, para nuestro disfrute en la vida, no es cierto que no se pueda dominar, reeducar y encauzar a un servicio valioso y maravilloso, poner el pensamiento a nuestro servicio es inteligencia vital, es simplemente dejar de lado un ego egoísta y dictatorial, para elegir un ego diferente, paciente, comprensivo y servicial, no solo somos carne y hueso, también somos mentes creadoras y co.creadoras, depende de nuestro nivel de buena voluntad e inteligencia para llegar a ser los co.creadores de un mundo mejor, empezando por nuestro entorno, nuestra forma de vivir y de amarnos primero a nosotros mismos y luego a nuestro entorno para llegar poco a poco al sitio donde siempre debimos estar, en ese lugar al fondo de nuestro yo en calma, en paz y con la sonrisa franca y limpia de quien se ha encontrado a si mismo por medio del pensamiento, creando una fuente de energía capaz de curar todos los males del mundo actual. Suena un poco exagerado, pero yo no pierdo la esperanza de que esto llegue y lo pueda disfrutar con los brazos abiertos y llenos de felicidad. Querido lector, reflexiona, solo tu puedes hacer que tu pensamiento cambie tu vida, ningún cambio de casa, de trabajo, de pareja, puede hacer que tu vida sea dichosa al cien por cien,
a menos que disfrutes de las bondades de un pensamiento bueno, constructivo, positivo y lleno de amor.