jueves, 5 de mayo de 2016

Las fotos que hablan sin decir nada

Hay momentos en los que sin saber porqué necesitamos ver a los que ya no están, esos sentimientos de tristeza y añoranza que nos llevan a ver las viejas fotos del pasado, a veces un pasado muy reciente, esto mismo me pasó a mi hace dos días. Ver a mis seres queridos en los momentos felices, sonrientes y felices al menos en apariencia, me hizo pensar en varias cosas, la poca importancia  que les dí a esos momentos y que ahora son tan importantes, el poco caso que hice a determinadas personas pensando que siempre estarían ahí y que se fueron antes de lo previsto, todo esto me pareció cruel, doloroso y sin posibilidad de arrepentimiento ni perdón. Ni que decir el mal rato que pasé, y sin embargo al ver sus sonrisas algo me calmó, la esperanza de que estén en un sitio mejor y que de verdad sean felices eternamente. Nadie nos enseña algo tan importante como el momento, el presente, el saber saborear la vida, esa vida que muchas veces nos parece aburrida y monótona, lo parece por nuestra ignorancia del fabuloso regalo que puede llegar a ser un momento compartido con personas a las que amas, aprecias o vienes justo de conocer, nos perdemos lo mejor pensando en el luego, el despues, el día de mañana. En esas fotos he visto y he recordado el sufrimiento y las desgracias de esas personas que ya no están, como me hubiese gustado que supieran lo que ahora se y que entonces no sabía, ver las cualidades antes que los defectos y manías, escuchar antes de contestar, ser paciente en la humildad del que todavía no sabe por dónde irán sus pasos. Dicen que nunca es tarde si la dicha es buena, y aunque un poco tarde he aprendido a vivir el momento, el presente, solo que me hubiera gustado comprender mucho antes que la vida, todas las vidas están hechas en un solo y único momento, el presente, con un solo fin vivir y dejar vivir a los demás en paz, y si se puede con amor mejor que mejor. No se construye un futuro solo pensando en mañana, se construye aprovechando cada segundo, cada minuto de ese hoy que cada día se va, de este presente siempre constante para construir nuevos y más afortunados presentes. Mucha es la gente que no vive el presente, demasiada, esa es la consecuencia de enfados, riñas, y miserias de todo género. Deberian de obligar a los colegios y a los padres a enseñar el verdadero valor del tiempo presente, eso cambiaría toda la humanidad, mientras tanto sigamos haciendo publicidad a lo mejor de la vida, el momento presente, ya sabes, no hay otro ¡