viernes, 12 de diciembre de 2014

El fraude de las apariencias

De algún modo estamos viviendo de las apariencias, de las que vemos y de las que creamos nosotros mismos, aparentemente guapos, aparentemente modernos, aparentemente somos muchas cosas, pero cuando el telón de la intimidad se baja y nos quedamos solos las apariencias se van al traste y es entonces que salen los miedos, las envidias y los rencores que producen las apariencias ajenas, pensamos que esos de ahí fuera tienen más suerte, más glamour y mucho más de lo que sea que nosotros no tenemos...que forma más inútil de amargarse la vida, de perder el tiempo, el norte y las posibilidades de ser simplemente libres, sin tapujos, sin aparentar ser lo que uno no es, evitando la batalla diaria de el que dirán el que pensaran o como me verán desde fuera. Pese a todas esas noticias que nos llegan de las desgracias y fracasos de esos a los cuales admiramos tanto, seguimos queriendo ser como ellos, olvidamos que un actor solo es una persona que cumple un trabajo, nada más, igualmente los cantantes, modelos y todas esas celebridades que tanto nos hacen soñar y despegarnos de lo que en realidad somos y son, personas, simplemente personas, con sus defectos y cualidades. Lo verdaderamente bonito, difícil, hermoso, complicado y eterno, es ser uno mismo, si ayuda de drogas, alcohol o fármacos para sentirse bien, las apariencias son un espejo de doble cara,la que ven los otros y la oscura y triste que vemos nosotros en los momentos de lucidez en que más mal que bien nos damos cuenta de la quimera de nuestra vida. Ser reales sin aparentar es esa cosa que tienen algunos seres, que modernos o no, guapos o no, célebres o no, viven a su manera sin pensar en el que dirán, en que pensaran o como reaccionaran los otros, por qué vivir dando la cara, diciendo lo que piensas, haciendo lo que te gusta y por encima de todo ser feliz, tienen un precio a veces muy caro, la lealtad con uno mismo, y esto si que es difícil de encontrar, y digo que es difícil por qué muchos lo confunden con el egoísmo...que no tiene nada que ver. A ciertas edades esto se debería de saber sin más, pero se hacen grandes esfuerzos para no saber, no oír, no ver, en definitiva ignorar lo que somos y como somos, esta es la gran riqueza de aquellos que tanto criticamos por aprovecharse de nuestros bienes sean cuales sean, mientras criticamos ellos viven, ellos saben que no queremos saber, que no queremos ser, que solo somos apariencia ya que la pereza y el miedo no permiten abrir los ojos, lo oídos y mucho menos el intelecto, sinceramente hay personas que me decepcionan, seguramente yo decepcionaré a otros, solo que yo sigo siendo leal a mi misma y el único precio que he pagado hasta ahora a sido perder muchas amistades, en cambio he ganado libertad de expresión y sentimiento.